Guadalupe de La Luz Degante | La Jornada de Oriente
Todos los días, por lo menos una niña menor de 18 años de edad desaparece de forma intermitente en el estado, pero 95 por ciento de ellas regresa a su entorno familiar con transgresiones sexuales muy graves, alertó la investigadora Rosario Texis Zúñiga, quien aseveró que este fenómeno está relacionado con la trata de personas con fines de explotación y con el matrimonio infantil forzado.
La también directora de la Red por los Derechos Sexuales y Reproducción (Ddeser–Tlaxcala) abordó esta y otras problemáticas durante el foro “Perspectiva de Atención a la Violencia contra las Niñas, Adolescentes y Mujeres”, efectuado en el auditorio de la Facultad de Trabajo Social, Sociología, Psicología y Psicoterapia de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx).
Expuso que Ddeser ha realizado y ha apostado a un trabajo que, entre otras cosas, incluye el diseño de varios diagnósticos “y es impresionante lo que tenemos, o sea, la verdad es que nos da miedo acercarnos muchas veces a la realidad, porque es devastadora”.
Explicó que este foro forma parte de las actividades del proyecto “En comunidad prevenimos y atendemos la violencia sexual y el embarazo infantil en 12 municipios de México”, auspiciado por el Fondo Fiduciario de la Organización de Naciones Unidas (ONU), para Eliminar la Violencia contra la Mujer.
Señaló que desde 2021 se ha llevado a cabo una serie de actividades, pero los esfuerzos se han concentrado en tres municipios: San Pablo del Monte, Chiautempan y Tetlanohcan, aunque también se ha efectuado un trabajo constante con autoridades de Huamantla, Acuamanala, Ayometla, Papalotla, Zacatelco, Teolocholco, Tlaltelulco y Apizaco.
Afirmó que este proyecto “tiene grandes frutos” y a la fecha ha generado actividades con más de 5 mil niñas, niños y adolescentes en espacios escolarizados y no escolarizados.
Asimismo, ha permitido atender a más de mil 450 niñas y adolescentes que han vivido violencia, especialmente la sexual; pero –abundó– los tipos de agresión “más atendidos tienen que ver con el abuso sexual, el acoso sexual, la trata de personas con fines de explotación, aunado al aumento considerable de matrimonio infantil y las víctimas de violencia vicaria”.
Se ha acompañado a más de 250 niñas y adolescentes de estos municipios para que logren interrumpir un embarazo, producto de violencia sexual; se ha recuperado a ocho adolescentes que habían estado en situación de prostitución, “gracias al trabajo interinstitucional e interdisciplinario hemos logrado sacar de ahí”, agregó.
Además –comentó–, se han obtenido dos órdenes de protección para niñas y adolescentes víctimas de trata; se ha capacitado a más de 280 docentes y se ha platicado y fortalecido habilidades de 850 padres madres y cuidadores.
La académica refirió que hay diversas problemáticas en Tlaxcala, pero sólo se enfocaría a los de “mayor realidad” y enumeró que hay un aumento considerable de maltrato infantil, agudizado por la pandemia, pues “hay una cultura de violencia muy arraigada” que ya se ha investigado y en la cual se ha enseñado que con un golpe se calma al menor de edad.
En cuanto a abuso sexual infantil, remarcó que es grave, pues las cifras muestran que tres de cada cinco niñas y dos de cada cinco niños, antes de cumplir 9 años de edad, han vivido una experiencia de este tipo.
Por eso, enfatizó que es necesario y urgente trabajar con las familias, porque los principales agresores son los tíos, los primos, los abuelos, los hermanos y los padrastros, con múltiples consecuencias para el desarrollo presente y futuro de la niñez afectada.
Advirtió que existe un riesgo latente de “afianzar esta naturalización”, por lo que instó a romper con ese esquema; además, destacó que muchas veces la falta de autonomía que tienen las niñas, niños y adolescentes, impide la presentación de una denuncia, dada su condición de dependencia en esta etapa.
“Es una violencia poco denunciada, pero también poco investigada y muy poco procesada, pues tampoco se atiende”, por lo que en los sistemas de justicia no hay casos registrados, pero estamos viendo que lo que sí hay es una realidad” al respecto, añadió.
Mientras que –puntualizó– la violencia sexual la vive 15.5 por ciento de la población adolescente en México y en Tlaxcala “estará más o menos igual”; es cometida con tocamientos, acoso callejero y, por supuesto, violación.
Luego, acentuó que en el país el 3 por ciento de niñas ha sido madre antes de los 14 años, “eso es algo impresionante, porque ninguna debe atravesar una situación así” y el estado no es la excepción.
Pero en Tlaxcala –subrayó– también hay un problema de desaparición intermitente de niñas, es decir, “desaparecen, se van dos o tres semanas y las regresan, no hay una restitución de derechos ni mayor reconocimiento de que hay una protección”.
Sin embargo, es un asunto que debe ser atendido de manera integral, pues se ha observado que en la entidad, “por lo menos una niña menor de 18 años, todos los días desaparece en nuestro espacio; ¿cuántas se recuperan?, muchas, pero muchas de ellas con transgresiones sexuales muy graves”.
Respecto del embarazo infantil y adolescente, anotó que en 2022 el registro es de más de 176 niñas que fueron madres, de entre 10 y 14 años de edad, y cerca de 4 mil adolescentes. “Sí hay un problema, lo tenemos y está muy presente”, remarcó.
Texis Zúñiga insistió en que las y los infantes requieren que alguien les escuche “y no solamente que les busque en este momento y después les volvamos a buscar el siguiente 30 de abril”.
“Necesitamos –dijo– otro tipo de acciones y otro tipo de políticas y políticos, trabajar de manera integral con ellos, revisar sus emociones, creencias, miedos, anhelos y, sobre todo, sus derechos, es fundamental”.
Consideró que es necesario realizar un diagnóstico estatal sobre estas problemáticas que afectan a la niñez tlaxcalteca; una amplia difusión del programa de aborto seguro para niñas, una coordinación interinstitucional más efectiva, más personal, profesional, acceso a la justicia, mayor presupuesto y dar respuesta a nuevas estrategias de urgencia, como la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) que se implementa en la entidad, entre otras cosas.
Por su parte, Rosalía Carrillo Meraz, académica especialista en materia de género, señaló que la política pública diseñada con perspectiva de género ha sido errada por muchos años, además de que muy pocas están dirigidas hacia los varones.
Por tanto, acentuó que a la violencia contra mujeres solo se le suministran aspirinas, ya que el problema real son las masculinidades tóxicas y violentas, de ahí que los protocolos no funcionan, por lo que ahora toca trabajar con los hombres para avanzar y resolver.
A su vez, Víctor Hugo Zamora López, especialista en masculinidades, resaltó que en la actualidad el principal diagnóstico en torno a las violencias, es el abandono a las niñas, niños y adolescentes, porque los padres de familia no tienen tiempo para compartir con sus hijos e hijas, ni para brindarles una atención.
En este foro también participó Jakqueline Ordóñez Brasdefer, presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH). El evento fue moderado por la académica Edith Salazar de Gante.