El Gobierno con Sentido Humano de Tzompantepec, encabezado por el C.P. Marcelino Ramos Montiel, a través de la Coordinación de Protección Civil, participó de manera exitosa en el Simulacro Nacional 2025, con la colaboración activa del personal del Ayuntamiento.
Durante el ejercicio se logró la evacuación ordenada de 70 personas en un tiempo de 2 minutos con 14 segundos, reflejando eficiencia, organización y un firme compromiso con la seguridad de la población.
Este tipo de acciones tienen como propósito fortalecer la preparación tanto de la ciudadanía como del personal municipal ante posibles contingencias, fomentando una cultura de prevención que salva vidas y genera confianza en la capacidad de respuesta frente a emergencias.
El Presidente Municipal, C.P. Marcelino Ramos Montiel, reafirma su compromiso de seguir impulsando la prevención, capacitación y protección de la ciudadanía, garantizando que Tzompantepec se mantenga siempre preparado y organizado ante cualquier eventualidad.
Terremoto en Turquía: movimiento magnitud 6.1 colapsa edificios
El fuerte movimiento telúrico se sintió en ciudades importantes de Turquía como Estambul, Bursa y Kocaeli.
Un terremoto de magnitud 6.1 sacudió este domingo la región de Mármara, en el noroeste de Turquía, causando un número no determinado de heridos y al menos diez edificios colapsados.
Diez edificios se derrumbaron en nuestro distrito. Logramos rescatar a cuatro personas que se encontraban en un edificio derrumbado y estamos intentando llegar a dos. La farmacia que se encontraba debajo del edificio quedó completamente destruida. Hay derrumbes en muchos barrios. No hemos recibido noticias de algunos lugares», declaró a la prensa el alcalde de la ciudad de Sindirgi, Serkan Sak.
El sismo se produjo a las 19:53 hora local, con epicentro en el distrito de Sindirgi, en la provincia de Balikesir, a una profundidad de 11 kilómetros, según la información publicada por la Autoridad de Gestión de Desastres y Emergencias turca (AFAD).
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El temblor se sintió en un amplio radio que ha incluido grandes ciudades como
Estambul, Bursa y Kocaeli.
Poco después se registraron varias réplicas de magnitud superior a 4, indicó la AFAD, al tiempo que instó a la población a no entrar o permanecer en edificios en riesgo.
AFAD y todos los equipos pertinentes de nuestras instituciones iniciaron de inmediato estudios de campo sobre el terremoto, que también se sintió en Estambul y las provincias circundantes», indicó el ministro turco del Interior, Ali Yerlikaya, en un breve comunicado publicado en redes sociales.
Estamos monitoreando la evolución del estado de cosas de forma continua», añadió.
El canal de noticias NTV dijo en muchas ciudades la gente salió a las calles en pánico. También afirmó que hay personas heridas en Sindirgi y mostró edificios colpasados.
El gobernador de Estambul, Davut Gul, dijo que no se habían registrado problemas en esa urbe, la mayor de Turquía, aunque se estaban aún realizando «pruebas de detección».
El 17 de agosto de 1999, la región de Mármara fue golpeada por un terremoto de magnitud 7,5 que causó la muerte de 19 mil personas y dejó heridas a otras 50 mil.
Un megatsunami en Groenlandia provocó olas de 200 metros y una señal sísmica global, revelando los riesgos ocultos del colapso glaciar.
En una de las regiones más remotas del planeta, un fenómeno natural dejó atónitos a científicos y expertos. El colapso de una montaña sobre un fiordo de Groenlandia generó un megatsunami de más de 200 metros de altura, cuya señal sísmica se sintió durante días en todo el mundo. Sin víctimas ni cobertura inmediata, el evento fue reconstruido gracias a una combinación de datos sísmicos y tecnología satelital avanzada. Hoy, se considera un ejemplo claro de cómo el cambio climático puede desencadenar fuerzas naturales extremas en lugares donde nadie las espera.
¿Qué es un megatsunami y cómo puede formarse en Groenlandia?
A diferencia de los tsunamis clásicos provocados por terremotos submarinos, los megatsunamis suelen originarse por deslizamientos de tierra masivos, como el colapso de una montaña o un glaciar. En regiones como Groenlandia, donde el hielo se derrite a un ritmo acelerado, el riesgo de estos eventos ha aumentado.
En este caso particular, el colapso de una montaña de aproximadamente 1.200 metros de altura liberó millones de metros cúbicos de roca y hielo, impactando violentamente en las aguas del fiordo. La energía liberada fue suficiente para crear una ola colosal que superó los 200 metros de altura inicial. A pesar de su magnitud, el megatsunami quedó contenido en el fiordo, rebotando dentro de sus paredes y generando un fenómeno poco común: una onda estacionaria.
La señal sísmica que desconcertó al mundo
Este megatsunami no pasó desapercibido para la ciencia. Aunque ocurrió en una zona aislada, la actividad generada fue tan intensa que provocó una señal sísmica global, detectada por estaciones en varios continentes. Lo curioso es que esta vibración no duró minutos, sino días, generando preguntas entre los sismólogos sobre su causa.
Al estudiar los registros sísmicos junto con observaciones satelitales, los científicos lograron confirmar que el origen estaba en el fiordo. El rebote constante de la ola dentro del canal generó una señal prolongada, con patrones que no coincidían con terremotos convencionales. La Tierra “tembló” por una ola que nadie vio en directo, pero que dejó huella en los datos geofísicos.
Tecnología espacial y ciencia al servicio del planeta
La clave para entender este fenómeno fue el satélite SWOT (Topografía Oceánica de Aguas Superficiales), una misión internacional diseñada para cartografiar el agua en la superficie de la Tierra con una resolución sin precedentes. SWOT utiliza un radar interferométrico (KaRIn) capaz de medir desniveles de tan solo 2,5 metros.
Gracias a sus datos, los científicos detectaron pendientes de agua que se movían en direcciones opuestas dentro del fiordo, lo que confirmó la existencia de la ola estacionaria. Estas mediciones, unidas a registros sísmicos, permitieron reconstruir lo que sucedió, incluso en momentos donde no había observación directa por parte del satélite.
Cambio climático y eventos extremos en el Ártico
El derretimiento acelerado de los glaciares en regiones como Groenlandia está transformando el paisaje de forma dramática. El Ártico se calienta hasta cuatro veces más rápido que el resto del planeta, debilitando estructuras naturales y generando un entorno más propenso a colapsos masivos. Eventos como este megatsunami son una advertencia. Aunque no afectan de inmediato a grandes ciudades, revelan una realidad preocupante: el cambio climático no solo afecta temperaturas, también modifica la dinámica geológica y oceánica del planeta.
El caso del megatsunami en Groenlandia es más que una anécdota científica. Es un ejemplo de cómo los extremos naturales, acelerados por el calentamiento global, pueden ocurrir lejos de la vista del mundo… pero dejar señales que resuenan a nivel planetario. Gracias a la combinación de tecnologías de última generación y colaboración científica internacional, hoy es posible identificar, estudiar y entender estos fenómenos con mayor profundidad.
¿Qué provocó el megaterremoto de magnitud 8.8 en Rusia y por qué podría repetirse?
El megaterremoto extendió varios cientos de kilómetros en cuestión de segundos, liberando el equivalente a 240 millones de toneladas de TNT.
Un estremecimiento colosal sacudió el lecho marino frente a la península de Kamchatka, en el extremo oriente de Rusia, la madrugada del 29 de julio de 2025. Un megaterremoto de magnitud 8.8 —el más fuerte registrado en más de una década— liberó más energía que la mayor bomba nuclear jamás detonada. Y aunque, por fortuna, las consecuencias fueron menos letales de lo temido, los científicos advierten: este tipo de megaeventos podrían volverse más frecuentes… y aún no sabemos cómo predecirlos.
Un monstruo geológico bajo el mar
El epicentro de este titánico sismo se localizó en una zona de subducción, donde la placa tectónica del Pacífico se desliza bajo la placa euroasiática. Este tipo de contacto tectónico es famoso por generar los llamados terremotos de megafalla, capaces de liberar una energía monstruosa acumulada por siglos.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), la ruptura de la falla se extendió varios cientos de kilómetros en cuestión de segundos, liberando el equivalente a 240 millones de toneladas de TNT. Las sacudidas se sintieron fuertemente en ciudades como Petropavlovsk-Kamchatsky, donde más de 250,000 personas experimentaron movimientos severos.
¿Una advertencia ignorada? El sismo de 7.4 que ocurrió días antes
Una semana antes del gran evento, un terremoto de magnitud 7.4 sacudió la misma región. Aunque inicialmente no se relacionaron, ahora los sismólogos se preguntan si este pudo haber sido un precursor del sismo mayor. Aún se analizan los patrones de ruptura para determinar si hubo una conexión directa.
Este corto intervalo entre dos megaterremotos ha desconcertado a la comunidad científica. Históricamente, eventos de esta magnitud suelen estar separados por siglos, no décadas. El último gran megaterremoto en esta misma zona ocurrió en 1952 y fue aún más potente: 9.0 de magnitud.
“No esperaba otro casi-magnitud 9 tan pronto”, confesó Harold Tobin, director de la Red Sísmica del Noroeste del Pacífico. “Esto nos recuerda cuánto nos falta por entender sobre estos fenómenos”.
Tsunami: El temor inmediato
Tan pronto como se detectó el rompimiento del fondo marino, las alertas de tsunami se activaron a lo largo del Pacífico, desde Japón hasta las costas de América del Norte y Centroamérica. Las olas alcanzaron alturas de hasta 5 metros (16 pies) en el sureste de Kamchatka, arrastrando embarcaciones, dañando instalaciones portuarias y provocando evacuaciones masivas.
En Japón, algunas zonas registraron olas de más de 1.3 metros, y Hawái también observó alteraciones del nivel del mar. Aunque el daño general fue menor al esperado, los especialistas advierten que los efectos de un tsunami pueden variar mucho dependiendo de la forma del litoral y la profundidad del mar.
“Emitir una alerta fue absolutamente lo correcto. El tipo de ruptura que vimos es exactamente el que genera tsunamis devastadores”, explicó Steven Hicks, sismólogo de University College London.
¿Estamos preparados para lo que sigue?
La comunidad científica aún intenta descifrar por qué ocurrió un evento tan potente en una región donde la energía sísmica supuestamente ya se había liberado hace décadas. Algunos temen que otras zonas sísmicamente activas —como la Fosa de Perú-Chile o la Falla de Cascadia en Norteamérica— podrían verse reflejadas en este patrón de acumulación rápida de tensión.
“Los terremotos no ocurren como relojes. A veces se adelantan, a veces se atrasan. Aún no sabemos leer con precisión ese reloj geológico”, admite Tobin.
Además, las réplicas continúan, incluyendo al menos una de magnitud 6.9, y podrían seguir durante semanas. Incluso estas réplicas pueden provocar tsunamis menores o daños adicionales.
México se mantiene en alerta
Debido a la magnitud del evento y su potencial impacto en el Pacífico, México mantiene vigilancia activa sobre el comportamiento del mar. Aunque no se han reportado afectaciones directas, autoridades han emitido advertencias sobre el fenómeno de mar de fondo, con olas de hasta 2.5 metros previstas en costas desde Chiapas hasta Baja California Sur.
Se han cerrado varios puertos de embarcaciones menores y mayores como medida preventiva, en lugares como Zihuatanejo, Cabo San Lucas y Puerto Chiapas.
Por primera vez desde 1737, siete volcanes están activos al mismo tiempo en la península de Kamchatka, Rusia, tras un terremoto de magnitud 8.8
Por primera vez en casi tres siglos, siete volcanes están activos al mismo tiempo en la península de Kamchatka, en el Lejano Oriente ruso.
La inusual actividad volcánica se desató tras un terremoto de magnitud 8.8 ocurrido la semana pasada, el más fuerte registrado en la región en los últimos 70 años.
¿Qué ocurrió en la tierra tras el sismo?
Según científicos rusos, el sismo desplazó el sur de la península casi dos metros hacia el sudeste, lo que habría desestabilizado la zona volcánica.
Los volcanes actualmente en erupción son Bezimianni, Kambalni, Karimsnki, Kliuchevski, Krashenínikov, Mutnovski y Avachinski.
La última vez que estos colosos estuvieron activos al mismo tiempo fue en 1737, también tras un fuerte terremoto. Entre ellos destaca el Krashenínikov, que no había emitido lava desde el año 1463 y ahora lanza columnas de ceniza de hasta seis kilómetros de altura.
Otro caso que preocupa a los científicos es el del volcán Kambalni, que llevaba décadas inactivo. Mientras tanto, el flujo de lava del Kliuchevski ya alcanza los tres kilómetros de longitud y se aproxima al glaciar Bogdánovich, que ha comenzado a derretirse.
La actividad volcánica también impactó al turismo regional. Las excursiones en volcanes como Mutnovski y Avachinski, muy populares entre visitantes, fueron suspendidas debido al riesgo de temblores y desprendimientos.
El terremoto también generó un tsunami que afectó al litoral pacífico de Kamchatka, y las autoridades han advertido que podrían registrarse réplicas durante al menos un mes.
Kamchatka, inscrita en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1996, forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico y alberga cerca de 30 volcanes activos. Su ubicación en el borde de varias placas tectónicas convierte a esta región en una de las más sísmicamente activas del planeta.
El movimiento telúrico se presentó en el estado de Oaxaca y ocurrió a las 23:06 horas tiempo del centro de México.
El Servicio Sismológico Nacional dio a conocer que este viernes 6 de octubre, a las 23:06 horas tiempo del centro de México, se presentó un sismo con una magnitud preliminar de 6.3 grados.
El movimiento telúrico tuvo una profundidad de 10 kilómetros, una latitud de 16.98° y una longitud de -95.09, de acuerdo al SSN de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
No se reportan daños
Martí Batres, Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, dio a conocer que tras el sismo de esta noche, no existen reporten de daños.
«Con epicentro en la frontera de Chiapas y Oaxaca y magnitud de 6.5 se sintió un temblor leve en la Ciudad de México. Hasta el momento no se registran daños» Instantes más tarde, Batres informó que la medición del temblor se ajustó a 6.0 y reiteró que no se presentaron afectaciones en la ciudad.
«No tenemos reportes de afectaciones en la ciudad. Se activaron los protocolos correspondientes en edificios, hospitales y transporte público. Es muy importante la cultura de la prevención. Tuvimos sobrevuelos de 5 cóndores. La ciudad está tranquila y en calma. Se ajusta la medición del sismo a 6.0»
Epicentro Temblorino.- La UNAM ya realizó un cálculo para determinar la probabilidad de que vuelva a temblar durante el mes de septiembre, y pues no es mala idea dormir con pijamas completas.
El hecho de que las siniestras coincidencias de que varios sismos que han afectado en nuestro país se hayan presentado en septiembre han hecho que ya le digamos “septiemble” al mes patrio.
Y en efecto, ya no parece una coincidencia de que por lo regular tiemble en este mes (en específico el día 19), pues ha sucedido en 1985, 2017 y en 2022, de ahí que la UNAM se haya puesto a estudiar el fenómeno para resolverlo científicamente y dejar de lado el esoterismo.
La investigación parte desde la obviedad de que se tratan de fenómenos naturales, y por lo tanto, impredecibles; habiendo aclarado eso, ¿por qué diantres sigue temblando el 19 de septiembre, pues?
Bueno, pues estos científicos en la nómina de la universidad nacional sacaron las probabilidades de que se presentó otro temblor en ese mismo día y pues solo les adelantamos que son de 0.000000005%.
“Al siguiente año, ¿qué vamos a hacer? Vamos a preguntar otra vez si el sismo va a caer el 19 de septiembre, pero entonces ahora para calcular la probabilidad tenemos que dividir 1 entre 365 y volver a dividir entre 365 para considerar el siguiente año”, aseguró Gerónimo Uribe Bravo, del Instituto de Matemáticas de la UNAM.
La UNAM ya le echó número a la cosa
“No estamos teniendo en cuenta todas las posibles formas en las que una coincidencia puede suceder, y además la llamamos coincidencia después de que ya sucedió; pero hay otras muchas posibles coincidencias que pueden suceder en el mundo, en nuestra vida, en el día a día, sin embargo, la mayoría de ellas no suceden, porque hay muy poca probabilidad, pero [cuando se repiten muchas veces] algunas de ellas sí van a suceder”, agregaron dejando tranquilos a nadie.
Parece que todo se trata de mala coincidencia, como cuando la estás pasando bien y aparece tu suegra por ahí.