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La Niña podría regresar. Esto es lo que significa para el invierno en EE.UU.

(CNN) — A medida que el adelanto del otoño da a gran parte de Estados Unidos un descanso de un verano caluroso y húmedo, algunos meteorólogos ya están pensando en el invierno y el posible regreso de un importante actor atmosférico: La Niña.

Un autobús escolar circula por una carretera despejada después de una tormenta de nieve en Lowville, Nueva York, el lunes 2 de diciembre de 2024. Cara Anna/AP/Archivo

La Niña tiene una posibilidad casi improbable de aparecer este otoño, con un 53 % de probabilidad entre septiembre y noviembre, según los últimos pronósticos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés).

Tiene una probabilidad ligeramente mayor (58 %) de aparecer para finales de año. Esta estimación es lo suficientemente buena como para la NOAA haya activado una alerta por La Niña.

Una vez que llegue, es probable que permanezca durante gran parte del invierno y deje su huella en los patrones de temperatura y precipitaciones del país antes de disminuir a principios de la primavera.

A modo de repaso: La Niña es un patrón climático natural caracterizado por temperaturas del agua más frías que el promedio en el Pacífico ecuatorial, que también genera cambios en los patrones de la atmósfera superior. En conjunto, estos influyen en el clima a nivel mundial.

Los meteorólogos monitorean de cerca La Niña y su contraparte, El Niño, porque influyen en el clima de una manera bastante consistente y predecible con mucha antelación, especialmente cuando los patrones son fuertes. Ejercen su mayor influencia durante el invierno en el hemisferio norte, pero esa influencia se desvanece en otras estaciones, permitiendo que se filtren otras influencias atmosféricas.

El próximo fenómeno de La Niña parece ser más débil, lo que también podría afectar la intensidad de su influencia. Esto implica lo siguiente para el clima en los próximos meses.

Qué esperar del fenómeno de La Niña

Las condiciones de La Niña deberían aumentar gradualmente durante el otoño y la NOAA podría declarar la llegada oficial de La Niña hacia el final de la temporada o alrededor del comienzo del invierno.

Este fenómeno de La Niña debería aparecer a tiempo para el invierno y permanecer durante gran parte de la temporada, a diferencia del invierno pasado, cuando las condiciones de La Niña llegaron realmente tarde y no duraron mucho.

Saber que se acerca La Niña proporciona un modelo de pronóstico de cómo podría ser el invierno en términos de tendencias de temperatura y precipitaciones, pero La Niña no siempre se apega al plan, especialmente cuando se espera que sea débil, lo que significa que otros fenómenos podrían sumarse a la mezcla.

Influencia típica de La Niña en el invierno en los 48 estados inferiores. CNN Weather

La mayor influencia de La Niña siempre reside en la corriente en chorro, o jet stream, un río de aire por el que fluyen las tormentas. Esta corriente suele desplazarse hacia el norte durante un invierno con La Niña, lo que arrastra las tormentas del sur hacia una mayor parte del norte de Estados Unidos.

El pronóstico del Centro de Predicciones Climáticas, CPC, para el invierno meteorológico (de diciembre a febrero) definitivamente tiene las huellas de La Niña: es probable que haya un invierno más seco de lo normal en muchos de los estados más al sur, y en un par de zonas del norte de EE.UU. se esperan más precipitaciones de lo normal.

Los amantes de la nieve no pueden celebrar todavía: más precipitaciones de lo normal no garantizan que caiga en forma de nieve. Las temperaturas aún deben ser lo suficientemente frías, tanto en las capas superiores como en la superficie, para que la nieve caiga y se adhiera, y este año podría no ser el caso.

Pronóstico de precipitaciones invernales. CNN Weather

Los inviernos de La Niña suelen favorecer condiciones más cálidas de lo normal en el sur, con condiciones más frías en algunos estados del noroeste y del centro norte.

Como era de esperar, se prevé que el sur sea más cálido de lo normal este invierno, al igual que el suroeste, partes de las Montañas Rocosas y casi toda la costa este. Esto demuestra que La Niña no es el único factor que influye en los pronósticos del CPC.

Los eventos débiles de La Niña suelen causar más nieve en el noreste, pero ese pronóstico de temperaturas superiores a la media podría frustrar los sueños de un invierno maravilloso. Una pequeña parte del noroeste del Pacífico es la única parte de los 48 estados contiguos que se espera que sea más fría de lo normal este invierno. Para en el resto del país, es incierto si el invierno terminará más cálido, más frío o cerca de lo normal.

Pronóstico de temperatura invernal. CNN Weather

El invierno pasado no fue de temperaturas récord, como el que experimentó EE.UU. en 2023, pero aun así fue mucho más cálido de lo normal. Terminó siendo más cálido que el 80 % de todos los inviernos desde finales del siglo XIX.

La idea de un invierno típico se distorsiona a medida que el mundo se calienta debido a la contaminación por combustibles fósiles: se ha convertido en la estación de mayor calentamiento en casi el 75 % de Estados Unidos. Las nevadas también están disminuyendo en todo el mundo a medida que cambia el clima.

Es oficial: se formó «El Niño» y traerá más calor al mundo, según expertos

El fenómeno conocido como «El Niño» se ha formado oficialmente y aseguran que será más fuerte, algo que modificará el tiempo alrededor del mundo.

Los meteorólogos anunciaron que se ha formado oficialmente El Niño, que probablemente será fuerte y alterará el tiempo en todo el mundo. Advirtieron que dará a la Tierra, que ya se está calentando, un impulso extra de calor natural.

La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) emitió un aviso sobre El Niño, para anunciar la llegada precoz de este fenómeno climático. Es posible que no sea como los anteriores.

Este se formó uno o dos meses antes que la mayoría de otros, lo que “le da espacio para crecer”, y hay un 56% de posibilidades de que se considere fuerte y un 25% de que alcance niveles de tamaño grande, alertó la científica climática Michelle L’Heureux, jefa de la oficina de pronósticos de El Niño y La Niña de la NOAA.

«Si El Niño de este año alcanza la clase más grande de eventos… será el lapso de recurrencia más corto en el registro histórico”, advierte Kim Cobb, científica climática de la Universidad de Brown. Una brecha tan corta entre Los Niños deja a las comunidades con menos tiempo para recuperarse de los daños a la infraestructura, la agricultura y los ecosistemas, como los arrecifes de coral»

Por lo general, El Niño atenúa la actividad de los huracanes en el Atlántico, brindando alivio a zonas costeras desde Texas y Nueva Inglaterra, hasta América Central y el Caribe, cuyas poblaciones están cansadas de los últimos años récord. Esta vez, sin embargo, los meteorólogos no prevén que suceda eso, debido a las altas temperaturas récord del Atlántico, que contrarrestarían los vientos de El Niño que normalmente decapitan muchos meteoros.

Los huracanes se fortalecen y crecen cuando viajan sobre aguas marinas cálidas, y las regiones tropicales del Océano Atlántico son actualmente “excepcionalmente cálidas”, alerta Kristopher Karnauskas, profesor asociado de la Universidad de Colorado en Boulder. Así que este año 2023, la NOAA y otros pronostican una temporada de huracanes en el Atlántico cercana al promedio.

Anteriormente, un fenómeno fuerte de El Niño ha conducido a un calor global récord, como en 2016 y 1998. A principios del 2023, los científicos habían dicho que es más probable que el próximo año establezca un calor récord, especialmente porque El Niño generalmente alcanza su punto máximo en invierno. Sin embargo, El Niño de este año comenzó antes de lo habitual.

«El inicio precoz de El Niño tiene implicaciones para colocar a 2023 en la carrera por el año más cálido registrado, al combinarse con el calentamiento del clima”, señala Marshall Shepherd, profesor de Meteorología de la Universidad de Georgia.»

El Niño es un calentamiento natural, temporal y ocasional de una parte del Pacífico que modifica las pautas meteorológicas en todo el planeta, a menudo desplazando las trayectorias aéreas de las tormentas.

A principios de este año, el mundo emergió de un fenómeno inusualmente duradero y fuerte de La Niña —la otra cara de El Niño, pero con enfriamiento—, que exacerbó la sequía en el oeste de Estados Unidos y fortaleció la temporada de huracanes en el Atlántico.

Lo que esto significa de alguna manera es que algunos de los fenómenos meteorológicos más extremos de los últimos tres años, como las sequías en algunos lugares, cambiarán en sentido contrario.

«Si has estado sufriendo tres años de una sequía profunda como en América del Sur, entonces una inclinación hacia la humedad podría ser bienvenida”, señala L’Heureux. “Nadie quiere inundaciones, pero ciertamente hay partes del mundo que pueden beneficiarse del inicio de este Niño”.

La Niña: la otra cara de la moneda

La Niña ha sido noticia durante los últimos meses. ¡Hoy te explicamos qué es y qué la diferencia de El Niño!

La Niña es un fenómeno climático que ocurre en el océano Pacífico. De igual forma que El Niño, es el resultado de una interacción compleja entre la atmósfera y el océano que causa una disminución de la temperatura en la superficie de las aguas. Este enfriamiento tiene un efecto en cadena en todo el clima global, lo que resulta en cambios en los patrones de lluvia, vientos y temperaturas en varias partes del mundo.

Tanto La Niña como El Niño forman parte del mismo fenómeno, aunque son las dos caras opuestas de una misma moneda. Vayamos por partes.

Ambos están relacionados mediante la denominada célula de Walker, que es una circulación atmosférica compuesta por un sistema de altas presiones (anticiclón) y un sistema de bajas presiones (borrasca). Esta disposición meteorológica provoca una circulación cerrada de vientos: ascienden por encima de las aguas más cálidas del Pacífico occidental, son impulsados en altura por vientos predominantes del oeste y descienden sobre las aguas frías del Pacífico oriental.

A las variaciones que provocan la debilitación e inversión de este complejo sistema se le denomina El Niño, mientras que una circulación mucho más fuerte es conocida como La Niña.

En general, La Niña suele asociarse con un clima más frío y seco en muchas regiones de América del Sur. Asimismo, las áreas tropicales y subtropicales pueden experimentar un aumento en la actividad de tormentas y un aumento en las lluvias.

Uno de sus principales efectos es el impacto en la agricultura, ya que la pluviometría se ve afectada y, por lo tanto, los cultivos pueden verse gravemente dañados ante la falta de lluvias. Esto acaba resultando en una menor producción de alimentos y en una subida de los precios.

Recientemente, La Niña ha sido noticia debido a la excepcionalidad de su duración. Después de tres años, la NOAA (siglas en inglés para la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica) declaró su final el pasado 9 de marzo. Esta afirmación se dio después de que la comunidad científica corroborara que ya había señales de calentamiento en las aguas del Pacífico oriental.