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EN JAPÓN ENTRA EN FUERTE ACTIVIDAD EL VOLCAN SHINMOEDAKE

Volcán entra en erupción y el humo alcanza más de 5 km

El volcán Shinmoedake, parte de las montañas Kirishima, se encuentra en alerta de nivel 3 debido a su continua actividad eruptiva. Desde el 27 de junio, el volcán ha estado produciendo erupciones intermitentes , y la más reciente ocurrió este jueves (28) a las 4:53 a. m., elevando la humareda a una impresionante altura de 5500 metros desde el cráter.

Actualmente, a las 9:00 h de ese mismo día, la actividad volcánica continúa, con humo que alcanza los 3700 metros sobre el borde del cráter. Según el pronóstico de la Agencia Meteorológica de Japón, si la erupción continúa hasta las 15:00 h, se espera una importante caída de ceniza en Kobayashi (Miyazaki) y Kirishima (Kagoshima) , que posiblemente se extienda hasta Hioki (Kagoshima).

Los pronósticos de caída de ceniza hasta las 15.00 horas indican:

Caída intensa:  Kobayashi (Miyazaki) y Kirishima (Kagoshima)
Caída moderada:  Miyakonojō (Miyazaki) y Soo (Kagoshima)
Caída de luz:  Ebino y Takaharu (Miyazaki); Aira, Yusui, Kagoshima, Kanoya, Tarumizu, Satsumasendai, Satsuma, Hioki e Isa (Kagoshima)

En zonas con fuerte caída de ceniza, se recomienda evitar salidas innecesarias y el uso de vehículos . En zonas con caída moderada de ceniza,  se aconseja el uso de paraguas y mascarillas como medida de precaución , además de conducir con precaución.

Además, el pronóstico indica que si ocurre otra erupción antes del viernes (29), la caída de cenizas y pequeñas rocas podría alcanzar una gran área , brindándose direcciones y distancias completas en los próximos pronósticos.

ALGO ESTA PASANDO EN EL MAR

Pulpos invaden Yucatán: recale masivo en Progreso y Chelem nunca antes visto

Recale masivo de pulpos alarma a pescadores en Yucatán, mientras se investigan posibles vínculos con marea roja y condiciones del mar.

Este martes, algo totalmente inesperado ocurrió en las playas del norte de Yucatán: decenas de pulpos y varias especies marinas comenzaron a llegar por sí solos a la orilla, sorprendiendo a locales, turistas y pescadores. En zonas como Chelem, Chuburná y Progreso, la imagen era surrealista: familias recogiendo pulpos con cubetas, mientras se desataba una ola de preguntas y teorías. ¿Se trata de un evento natural? ¿Una advertencia del ecosistema? Aunque muchos celebraron la abundancia, otros temen que sea una señal de alerta vinculada a la marea roja o incluso al cambio climático.

Una marea de pulpos en la costa en Yucatán

El martes 5 de agosto de 2025 quedará grabado en la memoria de los habitantes costeros de Yucatán. Las playas de Chelem, Chuburná y Progreso amanecieron con un fenómeno que parecía sacado de una película: pulpos recalando en la arena como si huyeran de algo. Sin necesidad de lanchas ni compresores, pescadores ribereños (y hasta turistas improvisados) comenzaron a capturar ejemplares con las manos.

¿Es la marea roja la responsable del recale masivo de pulpos?

Aunque oficialmente las autoridades descartaron la presencia de marea roja frente a las costas de Yucatán, los rumores y la preocupación no se hicieron esperar. La Secretaría de Salud de Yucatán (SSY) informó que tras varios muestreos realizados junto con la Marina, no se encontraron toxinas peligrosas ni señales claras de marea roja.

Sin embargo, sí se identificaron manchas de microalgas, que si bien son inofensivas, podrían haber alterado el comportamiento de los animales marinos. Esto no calmó del todo las aguas, especialmente tras el hallazgo de especies muertas como bagres, mantarrayas, peces globo y hasta una tortuga carey herida, que fue atendida por la Dirección de Ecología y devuelta al mar.

Un mar “revuelto” y la migración forzada del pulpo

Pescadores de mediana altura apuntan otra teoría: el mar ha estado especialmente agitado en los últimos días, con corrientes irregulares y baja visibilidad. Esto ha dificultado la pesca en altamar, y curiosamente, también coincide con el recale de los pulpos.

Muchos expertos creen que los movimientos de masas de agua y las corrientes provocadas por tormentas o cambios climáticos pueden obligar a los animales marinos a desplazarse, buscando zonas más seguras o con mejor oxigenación. De hecho, se reportó que la biomasa de pulpo está más concentrada en la zona de Campeche, lo que podría indicar una migración provocada por condiciones adversas en las aguas yucatecas.

Entre la viralidad y la preocupación: la reacción de los locales

La escena fue tan impactante que cientos de personas acudieron a las playas con redes, cubetas y hasta hieleras para aprovechar el fenómeno. En TikTok y Facebook circularon videos de familias recolectando pulpos y pescadores sacando decenas en minutos. Algunos incluso bromeaban con frases como “hoy la pesca vino a mí” o “cuando el mar te regala pulpo, ¡haz ceviche!”.

Sin embargo, detrás del entusiasmo también hubo cautela. Autoridades locales alertaron sobre la presencia de especies peligrosas como peces globo y “toritos” con espinas punzantes, que también fueron arrastradas a la orilla. Además, pidieron no ingresar a zonas de anidación de tortugas, luego de que se observaran autos invadiendo áreas protegidas en Chuburná.

¿Un evento aislado o un mensaje del mar?

Hasta ahora, no hay una explicación oficial definitiva sobre por qué ocurrió este fenómeno. Lo que sí es seguro es que se trata de un evento poco común, que combina factores naturales, ecológicos y posiblemente climáticos. La coincidencia con el inicio de la temporada de pesca del pulpo, la alteración del mar, la aparición de otras especies muertas y el miedo persistente a la marea roja han dejado una sensación de alerta entre la comunidad pesquera.

El mar, con toda su belleza y misterio, a veces lanza señales que no podemos ignorar. El recalé masivo de pulpos en Yucatán ha sido una sorpresa para muchos, una oportunidad para algunos y una advertencia para otros. Ya sea resultado de cambios naturales o de una alerta ambiental, este fenómeno nos invita a mirar con más atención lo que ocurre bajo la superficie.

¿Podría un tsunami golpear México este año? Esto es lo que advierte CENAPRED

¿Riesgo de tsunamis en México? Conoce señales, zonas vulnerables y qué hacer según CENAPRED para protegerte antes, durante y después.

Aunque solemos pensar en terremotos cuando hablamos de desastres naturales en México, el riesgo de tsunamis en México también existe, especialmente en nuestras costas del Pacífico. No son comunes, pero cuando se presentan, su impacto puede ser devastador. Un tsunami no es solo una gran ola: es una serie de fenómenos intensos y peligrosos. El Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) ha emitido recomendaciones clave para que estemos informados y listos, porque cuando se trata de desastres naturales, la preparación es la mejor defensa.

¿Qué tan probable es un tsunami en México?

La posibilidad de un tsunami en México es baja, pero no nula. ¿Por qué? Porque para que se genere un tsunami, generalmente se requiere un sismo submarino muy fuerte, usualmente de magnitud mayor a 7.5, con movimiento vertical del lecho marino. Y aunque México es sísmico, no todos sus sismos cumplen con esas condiciones.

Además, el océano Pacífico tiene zonas de subducción como la Placa de Cocos y la Placa de Norteamérica, lo que sí genera cierto riesgo. Sin embargo, la forma de nuestras costas y la dirección en que se mueven las placas reduce en parte la frecuencia de tsunamis destructivos.

Prepárate antes de que el mar ruga

¿Vives o vacacionas cerca de la playa? La preparación salva vidas. CENAPRED recomienda conocer las autoridades de Protección Civil locales y familiarizarte con las rutas de evacuación. Busca zonas seguras a más de un kilómetro de la costa y a 15 metros sobre el nivel del mar. Prepara una mochila de emergencia con lo esencial: radio portátil con baterías, linterna, botiquín, comida no perecedera, agua potable y copias de documentos importantes. No dejes esto para el último minuto; un tsunami no avisa con días de anticipación, y cada segundo cuenta.

Señales de alerta: el mar no miente

Un sismo fuerte en la costa, especialmente uno que te dificulte mantenerte de pie, es una señal de peligro. Pero hay un indicio aún más claro: si el mar se retira repentinamente, dejando la playa al descubierto, un tsunami está en camino. Esto no es una curiosidad para grabar con el celular; es una advertencia para correr. Aléjate de la costa de inmediato y dirígete a una zona elevada. Olvídate de recoger pertenencias; tu vida y la de tus seres queridos son lo primero. CENAPRED insiste: nunca te acerques a la playa a “ver” el tsunami. Las olas pueden parecer inofensivas al principio, pero su fuerza crece en minutos.

Durante el tsunami: calma y acción rápida

Si estás en la costa y sientes un sismo o ves el mar retroceder, no esperes una alerta oficial. Dirígete a una zona alta o, si no hay tiempo, sube al tercer piso de un edificio sólido que no esté dañado. Mantén la calma para evitar accidentes por pánico, como empujones o caídas. Si estás en una embarcación, aléjate mar adentro; cerca de la costa, el peligro es mayor. Evita usar vehículos para evacuar, ya que el tráfico puede convertirse en una trampa. Sigue las rutas de evacuación marcadas por las autoridades y no te detengas a observar.

Después del tsunami: cuidado con las réplicas

El peligro no termina con la primera ola. Los tsunamis son una secuencia de olas que pueden llegar durante horas. No regreses a la zona afectada hasta que las autoridades confirmen que es seguro. No consumas agua ni alimentos que hayan estado en contacto con el mar, ya que pueden estar contaminados. Reporta heridos a los servicios de emergencia y revisa tu vivienda por daños estructurales, como grietas en muros o columnas. Toma fotos y entrega la información a Protección Civil. Mantente informado a través de medios oficiales y evita difundir rumores que puedan generar pánico.

Por esta razón casi no hay tsunamis en México
A diferencia de países como Japón, Indonesia o Chile, México tiene ciertas “ventajas geográficas” que reducen la frecuencia de tsunamis devastadores:

La forma de la costa mexicana, con bahías y zonas montañosas, dispersa parte de la energía de las olas.


Las fallas sísmicas locales no siempre generan el tipo de movimiento vertical que causa tsunamis.

México cuenta con un sistema de monitoreo y alerta temprana que ha mejorado en las últimas décadas, gracias a instituciones como CENAPRED y el SSN (Servicio Sismológico Nacional).


Pero ojo: que sean raros no significa que no puedan ocurrir. México no es ajeno al poder del mar. Aunque los tsunamis aquí son poco frecuentes, cuando suceden, pueden cambiarlo todo. No se trata de vivir con miedo, sino de vivir informados. Saber cómo actuar puede ser la diferencia entre el caos y la supervivencia. Y tú, ¿sabrías reconocer las señales si el mar comenzara a retroceder?

Sorprendente erupción volcánica en Islandia deja fotografías increíbles
Ríos incandescentes de magma fueron captados atravesando el paisaje de Islandia, mientras columnas de gas de alzan por kilómetros.

El amanecer del miércoles 16 de julio de 2025 trajo consigo un espectáculo impresionante (y algo aterrador) en Islandia: una nueva erupción volcánica estalló sobre la fila de cráteres Sundhnúkur, al suroeste del país. En cuestión de minutos, una enorme fisura se abrió expulsando lava como una muralla de fuego, tras una intensa serie de sismos registrados por la Oficina Meteorológica de Islandia (IMO).

Las autoridades de Protección Civil islandesas compartieron imágenes aéreas impactantes del fenómeno: ríos incandescentes de magma atravesando el paisaje, mientras columnas de gas volcánico se alzan por kilómetros. Esta región, situada entre Stóra-Skógfell y Sýlingarfell, es conocida por su elevada actividad volcánica, y ya había sido escenario de otras erupciones en los últimos años.

Dos fisuras activas y una erupción que aún no se detiene

La primera fisura se abrió exactamente a las 3:56 a.m. hora local, pero las observaciones más recientes confirmaron que una segunda fisura también ha entrado en erupción. La principal alcanza unos 2.4 kilómetros de largo, mientras que la nueva se extiende por unos 500 metros. Aunque el evento no ha alcanzado aún zonas habitadas ni infraestructuras, su comportamiento sigue siendo monitoreado minuto a minuto.

A diferencia de otras erupciones recientes, esta ocurrió antes de que el magma alcanzara su punto máximo. Según explicó la IMO, solo dos tercios del magma acumulado bajo Svartsengi fueron liberados, lo que sugiere que el sistema volcánico todavía tiene energía almacenada y que no se puede descartar una intensificación.

Gases tóxicos y “cabellos de bruja”

Aunque la lava aún no amenaza poblaciones directamente, el viento ha transportado gases volcánicos hasta zonas pobladas, especialmente hacia el municipio de Reykjanesbær, donde se reportaron altos niveles de contaminación por dióxido de azufre (SO₂). Aunque los niveles ya han comenzado a descender, las autoridades recomiendan mantenerse alerta, ya que la exposición prolongada a este gas puede provocar dolor de garganta, irritación pulmonar y dificultades respiratorias, especialmente en personas con enfermedades preexistentes.


Pero hay otro peligro menos conocido y que ha sido reportado por la IMO: la formación de “cabellos de bruja”. Se trata de delicadas fibras de vidrio volcánico, creadas cuando la lava se enfría rápidamente y se estira con el viento. Estos filamentos son tan livianos que pueden viajar largas distancias, y aunque su nombre parezca fantasioso, pueden causar irritación en la piel, ojos y vías respiratorias si se entra en contacto con ellos. Las autoridades han instado a extremar precauciones en las áreas cercanas a la erupción.

Islandia: Un país sentado sobre fuego

Este evento es solo uno más en la larga lista de erupciones que ha vivido la península de Reykjanes, una región volcánicamente activa que ha entrado en una nueva fase desde 2021. En 2023, por ejemplo, se abrió una fisura de 4 kilómetros que expulsaba tanta lava que podía llenar una piscina olímpica cada 20 segundos.

Islandia, asentada justo sobre la dorsal mesoatlántica, es el resultado vivo de la actividad tectónica entre las placas de América del Norte y Eurasia. Sus más de 30 sistemas volcánicos activos convierten al país en uno de los puntos calientes del planeta.

¿Está en peligro la población?

Por ahora, no se ha reportado daño directo a viviendas o infraestructuras, y los flujos de lava se han mantenido en áreas controladas. Sin embargo, la experiencia demuestra que las erupciones pueden cambiar rápidamente, por lo que la vigilancia es constante.

El gobierno islandés mantiene activo un protocolo de protección civil, y ha emitido recomendaciones claras: evitar áreas cercanas a la fisura, monitorear los niveles de contaminación y estar atentos a cualquier cambio en la actividad sísmica. El país, famoso por su preparación ante eventos naturales extremos, cuenta con una de las redes de monitoreo volcánico más avanzadas del mundo.

Un espectáculo natural que fascina, pero también advierte

Para los islandeses, convivir con volcanes no es novedad. De hecho, muchos de ellos miran con asombro —y algo de orgullo— estos eventos que, aunque destructivos, son parte esencial del paisaje nacional. Sin embargo, cada nueva erupción es también un recordatorio del poder de la Tierra y de nuestra fragilidad frente a él.

Ni corto, ni suave: el último informe sobre El Niño es preocupante pero al menos traeuna buena noticia

Con El Niño ya encima de la mesa, las agencias de todo el mundo van descartando escenarios y despejando incógnitas. El último informe de la NOAA ya deja claro que la temida oscilación meridional será de moderada a fuerte y durará, como mínimo, hasta el año que viene. Por suerte, también trae buenas noticias.

La incógnita de mayo. En mayo de 2023, cuando aun El Niño nos parecía una posibilidad remota, la temperatura subsuperficial promedio en el Pacífico ecuatorial fue el cuarto valor de mayo más cálido del registro. ¿Qué significa esto? Es complicado decirlo con seguridad.

Lo que preocupa a los expertos es que los dos primeros mayos de esa lista de cuatro fueron los que precedieron a los dos superNiños más fuertes de los últimos tiempos: el de 1997 y el 2015. En cambio, lo que tranquiliza a los expertos es que el tercer mayo de la lista (el único que queda por encima de los valores de 2023) fue el de 1980 y entonces no precedió a ningún superNiño.

Minuto y resultado. Los modelos estadísticos de la NOAA predicen que, con lo que sabemos ahora, hay «alrededor de un 80 % de probabilidad de que este El Niño […] supere 1,0 °C, un 50 % de probabilidad de al menos 1,5 °C y un 20 % de probabilidad de que supere los 2,0 °C». Estos umbrales son los que usamos para categorizar los eventos de El Niño como moderados, fuertes y muy fuertes.

Eso quiere decir que un evento «muy fuerte» capaz de compartir con los inviernos de 1997-98 o 2015-16, tiene una probabilidad de aproximadamente de 1 en 5. Es una buena noticia. Incluso teniendo en mente que en el informe de agosto la situación puede cambiar completamente, es una buena noticia.

Aunque no lo suficiente. Y no es lo suficientemente buena porque hay una incógnita que no se puede obviar: ahora mismo la temperatura superficial de los océanos está muy por encima de lo que estaba en 1997 y de lo que estaba en 2015. Esa temperatura, ya lo sabemos, está íntimamente relacionada con cambios en la circulación atmosférica de, por ejemplo, el Atlántico norte.

Todo esto solo significa una cosa: que no sabemos qué va a pasar, ni qué impactos vamos a ver, ni qué dinámicas se van a activar durante este episodio. Hay cosas (muchas cosas) que solo vamos a poder saber cuando este El Niño llegue a su punto máximo y, para ello, quedan pocos meses.

El calefactor está encendido. Hay más implicaciones, claro. No hay que olvidar que estos días estamos viviendo los días más calurosos en tiempos modernos. Es decir, como señalaba la científica planetaria Makiko Sako, «junio fue 1,07 °C más cálido que la media de 1951-1980 y 1,36 °C más cálido que la media de 1880-1920». Estamos a un empujoncito de cruzar una de las líneas rojas de cambio climático y El Niño es el tipo de fenómeno que podría dárnoslo.

En ese sentido, no sorprende a nadie que la Organización Meteorológica Mundial, diga que «hay un 98 % de probabilidades de que al menos uno de los próximos cinco años, así como el lustro en su conjunto, sean los más cálidos jamás registrados». Lo raro es que partiendo de donde partimos y con el «arreón térmico» que nos espera, la situación no fuera histórica.

¿Malas noticias para España? Son malas noticias en general. Hace muy pocos meses, un equipo de investigación del Dartmouth College publicó en Science que El Niño del 97-98 «produjo un daño al crecimiento económico mundial de alrededor de 5,7 billones de dólares». Y, aunque, ahora mismo las probabilidades juegan a nuestro favor y hemos mejorado mucho limitando el impacto de los eventos meteorológicos adversos, solo las incertidumbres vinculadas a la magnitud y el impacto de este El Niño ya son un problema.

Es verdad que, como venimos explicando, en España la situación es paradójica: el Pacífico nos pilla lejos y los efectos son más difusos. Si hablamos de tendencias generales: por un lado, nos traerá más (¡más!) calor; por el otro, nos traerá más agua.

Un inconveniente… imprevisto. Como explicábamos hace unos días, el hecho de que «el Atlántico esté más caliente hace que aumenten considerablemente las opciones de que [lleguen huracanes a la Península]. Antes el riesgo era mínimo, pero ahora la posibilidad ha pasado de ser remota a baja, pero significativa». Es decir, «ahora entra dentro de lo posible».

No es un riesgo inminente porque, como hemos visto con el huracán que ahora mismo se está formando en las Azores, aún hay fenómenos naturales que nos ‘protegen’. Pero en la medida en que todos estos procesos se sigan intensificando, nadie está seguro de que esos fenómenos vayan a ser suficientes.

¿Qué podemos esperar? Como decía hace unos días el portavoz de AEMET, «nos queda El Niño para rato» y, por ello, decenas de países están preparándose a toda velocidad. Es el momento de hacerlo. Al ritmo que vamos, cada día que pasa es un día perdido.