Archivo de la etiqueta: apocalipsis

COINCIDEN DOS VIDENTES EN  UNA GUERRA QUE CAMBIARIA TODO  ANTES DE QUE TERMINE EL AÑO

La temible predicción de Baba Vanga y Nostradamus que coincide para este 2025

La predicción del galeno francés Nostradamus y la vidente búlgara que coincide para este 2025 gira en torno a una situación que lleva años en desarrollo en el continente europeo

Baba Vanga, la mística y senadora con hierbas de Bulgaria cuyas profecías fueron rescatadas y documentadas por su sobrina Krasimira Stoyanova, aseguró que para este 2025 una nación provocaría una aterradora situación que afectaría a gran parte del mundo tras años de enfrentar una crisis, hecho que también fue relatado por el astrólogo y vidente Nostradamus.

Hace algunas semanas, la oráculo búlgara atinó una vez más una de sus visiones en torno a la salud del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien tuvo una fuerte complicación médica de forma inesperada al sufrir una extraña hinchazón en sus piernas, hecho que confirmó la predicción de que el mandatario sufriría un padecimiento grave de salud.

La predicción del galeno francés Nostradamus y Baba Vanga que coincide para este 2025 gira en torno a una situación que lleva años en desarrollo en el continente europeo, en donde gran parte del peso recae en el mandato del presidente de Rusia, Vladimir Putin, y la decisión que tomó desde el pasado 24 de febrero de 2022.

La temible profecía de Nostradamus para 2025

Una de las profecías que hizo Nostradamus para este 2025 fue sobre el surgimiento de un conflicto bélico. “En el año de los gemelos surgirá un gran líder del este, el fuego y el trueno en la gran guerra estallarán. La sangre de los inocentes será derramada, y la humanidad sufrirá grandes tribulaciones”, dijo el vidente.

Por lo anterior, el pasaje ha sido interpretado en relación a lo que acontece con Rusia y el conflicto armado que tiene con Ucrania desde hace 3 años, aunado al amague que hace el presidente estadounidense Donald Trump con presionar a Rusia para que abandone el territorio ocupado en Kiev.

En ese sentido, lo que sucede solo en Europa entre ambas naciones y la intervención de Estados Unidos pone tenso al mundo por existir la posibilidad de que se desate una nueva guerra mundial, tal como dice la predicción de Nostradamus interpretada como una escalada en enfrentamientos:

“La guerra durará 27 años, los herejes serán vencidos, una ciudad perderá la fe, el gran líder será derrocado”: Nostradamus.

La devastadora predicción de Baba Vanga para 2025

Por su parte, Baba Vanga también coincidió en cuanto a un nuevo surgimiento bélico que será protagonizado por un país asiático con los países de occidente. Ante ello, Europa se vería seriamente afectada al quedar “escasamente habitada”, señaló la vidente fallecida en agosto de 1996.

La participación de Estados Unidos es clave para un posible desarrollo de intervenciones armadas, sobre todo por lo acontecido en los últimos meses con China y su impuesto de altos aranceles para el ingreso de productos asiáticos a la Unión Americana. En marzo de este año la embajada de China en Estados Unidos aseveró:

“Si lo que Estados Unidos quiere es una guerra, ya sea una guerra arancelaria, una guerra comercial o cualquier otro tipo de guerra, estamos listos para luchar hasta el final”: China.

En respuesta, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que de la misma manera están preparados para hacer frente ante cualquier tipo de amenaza. “Estamos preparados. Los que anhelan la paz se preparan para la guerra. Por eso estamos reconstruyendo nuestro Ejército”, acotó Hegseth para Fox News.

Nostradamus indicó que la probable nueva guerra mundial involucraría a varias naciones en el planeta para desatar la Tercera Guerra Mundial, un conflicto armado que sería duradero en el siglo XXI.

Sin embargo, las predicciones tanto de Baba Vanga como las de Nostradamus carecen de sustento científico y están sujetas a múltiples interpretaciones; no obstante, de la misma forma han acertado en otras más, quizás el caso más sonado fue el ataque a las Torres Gemelas en la ciudad de Nueva York.

SISMO EN TURQUÍA

Terremoto en Turquía: movimiento magnitud 6.1 colapsa edificios

El fuerte movimiento telúrico se sintió en ciudades importantes de Turquía como Estambul, Bursa y Kocaeli.

Un terremoto de magnitud 6.1 sacudió este domingo la región de Mármara, en el noroeste de Turquía, causando un número no determinado de heridos y al menos diez edificios colapsados.

Diez edificios se derrumbaron en nuestro distrito. Logramos rescatar a cuatro personas que se encontraban en un edificio derrumbado y estamos intentando llegar a dos. La farmacia que se encontraba debajo del edificio quedó completamente destruida. Hay derrumbes en muchos barrios. No hemos recibido noticias de algunos lugares», declaró a la prensa el alcalde de la ciudad de Sindirgi, Serkan Sak.

El sismo se produjo a las 19:53 hora local, con epicentro en el distrito de Sindirgi, en la provincia de Balikesir, a una profundidad de 11 kilómetros, según la información publicada por la Autoridad de Gestión de Desastres y Emergencias turca (AFAD).

Video +Foro

El temblor se sintió en un amplio radio que ha incluido grandes ciudades como

Estambul, Bursa y Kocaeli.

Poco después se registraron varias réplicas de magnitud superior a 4, indicó la AFAD, al tiempo que instó a la población a no entrar o permanecer en edificios en riesgo.

AFAD y todos los equipos pertinentes de nuestras instituciones iniciaron de inmediato estudios de campo sobre el terremoto, que también se sintió en Estambul y las provincias circundantes», indicó el ministro turco del Interior, Ali Yerlikaya, en un breve comunicado publicado en redes sociales.

Estamos monitoreando la evolución del estado de cosas de forma continua», añadió.

El canal de noticias NTV dijo en muchas ciudades la gente salió a las calles en pánico. También afirmó que hay personas heridas en Sindirgi y mostró edificios colpasados.

El gobernador de Estambul, Davut Gul, dijo que no se habían registrado problemas en esa urbe, la mayor de Turquía, aunque se estaban aún realizando «pruebas de detección».

El 17 de agosto de 1999, la región de Mármara fue golpeada por un terremoto de magnitud 7,5 que causó la muerte de 19 mil personas y dejó heridas a otras 50 mil.

La ciencia revela el origen del megatsunami en Groenlandia que duró 9 días

Un megatsunami en Groenlandia provocó olas de 200 metros y una señal sísmica global, revelando los riesgos ocultos del colapso glaciar.

En una de las regiones más remotas del planeta, un fenómeno natural dejó atónitos a científicos y expertos. El colapso de una montaña sobre un fiordo de Groenlandia generó un megatsunami de más de 200 metros de altura, cuya señal sísmica se sintió durante días en todo el mundo. Sin víctimas ni cobertura inmediata, el evento fue reconstruido gracias a una combinación de datos sísmicos y tecnología satelital avanzada. Hoy, se considera un ejemplo claro de cómo el cambio climático puede desencadenar fuerzas naturales extremas en lugares donde nadie las espera.

¿Qué es un megatsunami y cómo puede formarse en Groenlandia?

A diferencia de los tsunamis clásicos provocados por terremotos submarinos, los megatsunamis suelen originarse por deslizamientos de tierra masivos, como el colapso de una montaña o un glaciar. En regiones como Groenlandia, donde el hielo se derrite a un ritmo acelerado, el riesgo de estos eventos ha aumentado.

En este caso particular, el colapso de una montaña de aproximadamente 1.200 metros de altura liberó millones de metros cúbicos de roca y hielo, impactando violentamente en las aguas del fiordo. La energía liberada fue suficiente para crear una ola colosal que superó los 200 metros de altura inicial. A pesar de su magnitud, el megatsunami quedó contenido en el fiordo, rebotando dentro de sus paredes y generando un fenómeno poco común: una onda estacionaria.

La señal sísmica que desconcertó al mundo

Este megatsunami no pasó desapercibido para la ciencia. Aunque ocurrió en una zona aislada, la actividad generada fue tan intensa que provocó una señal sísmica global, detectada por estaciones en varios continentes. Lo curioso es que esta vibración no duró minutos, sino días, generando preguntas entre los sismólogos sobre su causa.

Al estudiar los registros sísmicos junto con observaciones satelitales, los científicos lograron confirmar que el origen estaba en el fiordo. El rebote constante de la ola dentro del canal generó una señal prolongada, con patrones que no coincidían con terremotos convencionales. La Tierra “tembló” por una ola que nadie vio en directo, pero que dejó huella en los datos geofísicos.

Tecnología espacial y ciencia al servicio del planeta

La clave para entender este fenómeno fue el satélite SWOT (Topografía Oceánica de Aguas Superficiales), una misión internacional diseñada para cartografiar el agua en la superficie de la Tierra con una resolución sin precedentes. SWOT utiliza un radar interferométrico (KaRIn) capaz de medir desniveles de tan solo 2,5 metros.

Gracias a sus datos, los científicos detectaron pendientes de agua que se movían en direcciones opuestas dentro del fiordo, lo que confirmó la existencia de la ola estacionaria. Estas mediciones, unidas a registros sísmicos, permitieron reconstruir lo que sucedió, incluso en momentos donde no había observación directa por parte del satélite.

Cambio climático y eventos extremos en el Ártico

El derretimiento acelerado de los glaciares en regiones como Groenlandia está transformando el paisaje de forma dramática. El Ártico se calienta hasta cuatro veces más rápido que el resto del planeta, debilitando estructuras naturales y generando un entorno más propenso a colapsos masivos. Eventos como este megatsunami son una advertencia. Aunque no afectan de inmediato a grandes ciudades, revelan una realidad preocupante: el cambio climático no solo afecta temperaturas, también modifica la dinámica geológica y oceánica del planeta.

El caso del megatsunami en Groenlandia es más que una anécdota científica. Es un ejemplo de cómo los extremos naturales, acelerados por el calentamiento global, pueden ocurrir lejos de la vista del mundo… pero dejar señales que resuenan a nivel planetario. Gracias a la combinación de tecnologías de última generación y colaboración científica internacional, hoy es posible identificar, estudiar y entender estos fenómenos con mayor profundidad.

¿Qué provocó el megaterremoto de magnitud 8.8 en Rusia y por qué podría repetirse?

El megaterremoto extendió varios cientos de kilómetros en cuestión de segundos, liberando el equivalente a 240 millones de toneladas de TNT.

Un estremecimiento colosal sacudió el lecho marino frente a la península de Kamchatka, en el extremo oriente de Rusia, la madrugada del 29 de julio de 2025. Un megaterremoto de magnitud 8.8 —el más fuerte registrado en más de una década— liberó más energía que la mayor bomba nuclear jamás detonada. Y aunque, por fortuna, las consecuencias fueron menos letales de lo temido, los científicos advierten: este tipo de megaeventos podrían volverse más frecuentes… y aún no sabemos cómo predecirlos.

Un monstruo geológico bajo el mar

El epicentro de este titánico sismo se localizó en una zona de subducción, donde la placa tectónica del Pacífico se desliza bajo la placa euroasiática. Este tipo de contacto tectónico es famoso por generar los llamados terremotos de megafalla, capaces de liberar una energía monstruosa acumulada por siglos.

Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), la ruptura de la falla se extendió varios cientos de kilómetros en cuestión de segundos, liberando el equivalente a 240 millones de toneladas de TNT. Las sacudidas se sintieron fuertemente en ciudades como Petropavlovsk-Kamchatsky, donde más de 250,000 personas experimentaron movimientos severos.

¿Una advertencia ignorada? El sismo de 7.4 que ocurrió días antes

Una semana antes del gran evento, un terremoto de magnitud 7.4 sacudió la misma región. Aunque inicialmente no se relacionaron, ahora los sismólogos se preguntan si este pudo haber sido un precursor del sismo mayor. Aún se analizan los patrones de ruptura para determinar si hubo una conexión directa.

Este corto intervalo entre dos megaterremotos ha desconcertado a la comunidad científica. Históricamente, eventos de esta magnitud suelen estar separados por siglos, no décadas. El último gran megaterremoto en esta misma zona ocurrió en 1952 y fue aún más potente: 9.0 de magnitud.

“No esperaba otro casi-magnitud 9 tan pronto”, confesó Harold Tobin, director de la Red Sísmica del Noroeste del Pacífico. “Esto nos recuerda cuánto nos falta por entender sobre estos fenómenos”.

Tsunami: El temor inmediato

Tan pronto como se detectó el rompimiento del fondo marino, las alertas de tsunami se activaron a lo largo del Pacífico, desde Japón hasta las costas de América del Norte y Centroamérica. Las olas alcanzaron alturas de hasta 5 metros (16 pies) en el sureste de Kamchatka, arrastrando embarcaciones, dañando instalaciones portuarias y provocando evacuaciones masivas.

En Japón, algunas zonas registraron olas de más de 1.3 metros, y Hawái también observó alteraciones del nivel del mar. Aunque el daño general fue menor al esperado, los especialistas advierten que los efectos de un tsunami pueden variar mucho dependiendo de la forma del litoral y la profundidad del mar.

“Emitir una alerta fue absolutamente lo correcto. El tipo de ruptura que vimos es exactamente el que genera tsunamis devastadores”, explicó Steven Hicks, sismólogo de University College London.

¿Estamos preparados para lo que sigue?

La comunidad científica aún intenta descifrar por qué ocurrió un evento tan potente en una región donde la energía sísmica supuestamente ya se había liberado hace décadas. Algunos temen que otras zonas sísmicamente activas —como la Fosa de Perú-Chile o la Falla de Cascadia en Norteamérica— podrían verse reflejadas en este patrón de acumulación rápida de tensión.

“Los terremotos no ocurren como relojes. A veces se adelantan, a veces se atrasan. Aún no sabemos leer con precisión ese reloj geológico”, admite Tobin.

Además, las réplicas continúan, incluyendo al menos una de magnitud 6.9, y podrían seguir durante semanas. Incluso estas réplicas pueden provocar tsunamis menores o daños adicionales.

México se mantiene en alerta

Debido a la magnitud del evento y su potencial impacto en el Pacífico, México mantiene vigilancia activa sobre el comportamiento del mar. Aunque no se han reportado afectaciones directas, autoridades han emitido advertencias sobre el fenómeno de mar de fondo, con olas de hasta 2.5 metros previstas en costas desde Chiapas hasta Baja California Sur.

Se han cerrado varios puertos de embarcaciones menores y mayores como medida preventiva, en lugares como Zihuatanejo, Cabo San Lucas y Puerto Chiapas.

¿Qué pasa en la Tierra? Siete volcanes despiertan tras terremoto en Rusia y preocupan a científicos

Por primera vez desde 1737, siete volcanes están activos al mismo tiempo en la península de Kamchatka, Rusia, tras un terremoto de magnitud 8.8

Por primera vez en casi tres siglos, siete volcanes están activos al mismo tiempo en la península de Kamchatka, en el Lejano Oriente ruso.

La inusual actividad volcánica se desató tras un terremoto de magnitud 8.8 ocurrido la semana pasada, el más fuerte registrado en la región en los últimos 70 años.

¿Qué ocurrió en la tierra tras el sismo?

Según científicos rusos, el sismo desplazó el sur de la península casi dos metros hacia el sudeste, lo que habría desestabilizado la zona volcánica.

Los volcanes actualmente en erupción son Bezimianni, Kambalni, Karimsnki, Kliuchevski, Krashenínikov, Mutnovski y Avachinski.

La última vez que estos colosos estuvieron activos al mismo tiempo fue en 1737, también tras un fuerte terremoto. Entre ellos destaca el Krashenínikov, que no había emitido lava desde el año 1463 y ahora lanza columnas de ceniza de hasta seis kilómetros de altura.

Otro caso que preocupa a los científicos es el del volcán Kambalni, que llevaba décadas inactivo. Mientras tanto, el flujo de lava del Kliuchevski ya alcanza los tres kilómetros de longitud y se aproxima al glaciar Bogdánovich, que ha comenzado a derretirse.

La actividad volcánica también impactó al turismo regional. Las excursiones en volcanes como Mutnovski y Avachinski, muy populares entre visitantes, fueron suspendidas debido al riesgo de temblores y desprendimientos.

El terremoto también generó un tsunami que afectó al litoral pacífico de Kamchatka, y las autoridades han advertido que podrían registrarse réplicas durante al menos un mes.

Kamchatka, inscrita en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1996, forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico y alberga cerca de 30 volcanes activos. Su ubicación en el borde de varias placas tectónicas convierte a esta región en una de las más sísmicamente activas del planeta.

EL TIEMPO NOS ALCANZÓ

Millones de personas se quedan sin agua: el primer país de América Latina que se queda sin glaciares

Por: Enséñame de Ciencia

El cambio climático sigue cobrando la existencia de los ecosistemas de la Tierra. Este efecto devastador es en todo el mundo, y muestra de ello es el primer país de América Latina que se ha quedado sin glaciares. Además de que se ha convertido en el segundo del mundo que entra oficialmente en la era posglacial.

Podría parecer extraño que en países de América Latina ya empiecen a verse reflejados los efectos del cambio climático. Esto es una realidad cruda que empieza a preocupar a científicos y expertos de todo el mundo, incluyendo la NASA.

El calentamiento de la Tierra ha provocado que diversos ecosistemas se vean alterados, e incluso, que desaparezcan. Como ha sucedido con un país de Latinoamérica, el cual se ha convertido en el primero de este continente en perder sus glaciares.

Fueron la NASA y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) quienes confirmaron la devastadora noticia. Aunque parezca algo común, la realidad es que este hecho tiene un impacto bastante fuerte para la naturaleza. Además de que es un punto de no retorno para este país, ante los despiadados efectos del cambio climático.

Latinoamérica ya tiene un país que se convierte en el segundo en perder todos sus glaciares
La NASA confirma la desaparición del glaciar Humboldt, en Venezuela. Ubicado en la Sierra Nevada de Mérida, el glaciar Humboldt siguió existiendo a lo largo de varias décadas gracias a su posición.

Su altitud y ubicación junto a una ladera cerca del Pico Bolívar, el más alto del país. A pesar de que se encuentra cercano al ecuador, justo el punto en el que se encontraba le dio la oportunidad de resistir por más tiempo que otros glaciares tropicales.

En el año 1910, su extensión era de 3 kilómetros cuadrados. Pero, para el año 2015 solo abarcaba 0,1 kilómetros cuadrados, y para el año 2024, las imágenes de satélite mostraron apenas 0,01 kilómetros cuadrados. Lo que indicaba que ya no había marcha atrás.

Se llegó a esta conclusión tras comparar imágenes tomadas por los satélites Landsat en 2015 y 2024. Lo que muestra es que ya no quedan rastros de lo que alguna vez fue el glaciar Humboldt. Y aunque no es el primero en el mundo en perder sus glaciares (Eslovenia es quien encabeza la lista), Venezuela es el primer país de América Latina que pierde sus glaciares en su totalidad.

Las consecuencias son devastadoras, ya que van más allá del simbolismo. Especialmente, porque millones de personas en los Andes dependen del agua que proviene del deshielo. Y ahora, con la desaparición del glaciar, también desaparece el recurso que cubre esta necesidad.

Un adiós inminente. ¿Se pudo haber evitado?
Fue en el año 2023 cuando el Gobierno de Venezuela lanzó un plan de emergencia para intentar frenar el deshielo. Que era cubrir el glaciar con mantas geotextiles, técnica que a veces se usa en Europa, aunque nunca se había usado en una región tropical.

Sin embargo, expertos de la Universidad de los Andes estaban preocupados, ya que no hubo estudios de impacto ambiental, ni consulta pública ni evidencia de que la medida funcionara a largo plazo.

A pesar de que las mantas térmicas pueden ayudar a conservar el hielo durante algún tiempo, se advierte que en realidad es costoso. Además de riesgosa e incluso, ineficaz. La NASA ha declarado que la desaparición del glaciar Humboldt es “el golpe final a los glaciares tropicales de nuestro planeta”.

Asimismo, es una advertencia para cuidar los glaciares y en general, todos los ecosistemas de América Latina.

Científicos advierten algo nunca antes visto: el antropoceno ha comenzado

La historia de la Tierra ha sido marcada por varios eventos catastróficos. Ahora, posiblemente hemos entrado a otro

A lo largo de todos estos años, científicos de varias partes del planeta han comenzado a centrar sus investigaciones en un área que por mucho tiempo fue descuidada debido a su poca relevancia. No fue hasta hace apenas unos años, que la comunidad científica se percató de la severidad de la situación que la acompañaba, y acuño un termino poco conocido: el antropoceno.

La historia de la Tierra ha sido marcada por varios eventos de extinción masiva, eventos que de forma natural conllevan a la disminución drástica de una gran cantidad de la biodiversidad, tanto de especies animales como vegetales. Si bien estos eventos han sido catastróficos para la vida en la Tierra, todos ellos han ocurrido por causas naturales.

No es una novedad saber que la actividad propia de la especie humana en el planeta, ha repercutido negativamente en la integridad de los ecosistemas, pero no nos habíamos percatado de la severidad de la situación. Ahora, los científicos acaban de confirmar algo verdaderamente alarmante: el impacto negativo de estas actividades está causando que mucha de esta biodiversidad llegue a niveles críticos de disminución, lo que podría suponer su desaparición del planeta.

Eso es precisamente lo que es el antropoceno, una designación que ha sido propuesta por muchos científicos para atender esta situación. De acuerdo con la UNESCO, este término designa las repercusiones que tienen en el clima y la biodiversidad, tanto la rápida acumulación de gases de efecto invernadero como los daños irreversibles ocasionados con el consumo excesivo de recursos naturales, derivados de las actividades humanas.

La aseveración de que hemos entrado en esta etapa, tiene sus bases en el estudio de varios casos documentados sobre el impacto de la actividad humana. Uno de ellos, es el caso de un lago muy popular, el lago canadiense Crawford, siendo el principal objeto de estudio. En él se han encontrado microplásticos y restos de actividades nucleares en sus sedimentos.

Si bien el lago Crawford es de suma importancia para el estudio, lo cierto es que se han reportado casos similares en diversas partes del mundo. Otro caso interesante es el encontrado en un cráter localizado en China, donde se presenta algo similar al lago canadiense.

Otras investigaciones analizan cada una de las extinciones masivas en el pasado de la Tierra, han estudiado de cerca el impacto de las mismas, y las tratan de relacionarlas con el impacto negativo y las consecuencias en los ecosistemas por la actividad del humano, por el cambio climático derivado de los gases de efecto invernadero, y por eventos extremos.

Cada uno de los estudios marcan lo frágil que es la Tierra. Las extinciones masivas son una realidad que han marcado su historia y que pueden volver a ocurrir. Esto es un llamado a la acción, una advertencia que nos invita a reflexionar sobre nuestro impacto en el planeta y a tomar medidas para protegerla.

El futuro de la Tierra está en nuestras manos. Depende de nosotros si queremos ser la generación que marcó el inicio del Antropoceno, o la generación que salvó y protegió su biodiversidad.

Una roca gigante roza la Tierra: lo que sabemos del asteroide 2025 OW

Un asteroide comparable en tamaño a la Torre de Pisa pasará cerca de la Tierra. Esto es lo que sabemos sobre su trayectoria y posible impacto.

Un asteroide “cercano” del tamaño de la Torre de Pisa

La NASA informó que un asteroide llamado 2025 OW se aproximará a la Tierra en los próximos días. Este cuerpo rocoso y metálico, con un tamaño comparable al de la Torre de Pisa, pasará a una distancia de aproximadamente 632,000 kilómetros, lo cual es considerado cercano en términos astronómicos, aunque sin representar un peligro directo para el planeta.

Video: TV Azteca

Viaja a más de 75,000 kilómetros por hora y forma parte de un grupo de al menos cinco asteroides que cruzarán las cercanías de la Tierra esta semana. Aunque su ingreso a la atmósfera es poco probable, los expertos advierten que un impacto, incluso menor, podría causar daños estructurales si ocurriera sobre una zona habitada.

Preocupación por asteroides más grandes y difíciles de detectar

A pesar de que 2025 OW no supone una amenaza, los científicos mantienen vigilancia constante sobre objetos más grandes y potencialmente peligrosos. Uno de ellos es Apophis, también conocido como el “Dios del Caos”, que mide más de 330 metros de alto y se acercará a la Tierra en 2029, a una distancia mucho menor.

Además, se ha identificado una zona de “punto ciego” en el espacio, donde la luz solar impide detectar objetos cercanos a Venus, dificultando la identificación de amenazas. Aunque la misión DART demostró que desviar un asteroide es posible, también reveló lo complejo que puede ser anticipar su comportamiento tras un impacto.

¿Cuánto tiempo le queda a la Tierra? La humanidad ha sobrepasado ya 6 de los 9 límites planetarios

La Tierra está fuera de su ‘espacio operativo seguro para la humanidad’ en la mayoría de las mediciones clave, según un nuevo estudio.

El primer «chequeo científico» completo de la salud de nuestro planeta no es bueno. Muestra que la mayoría de los sistemas globales de la Tierra están más allá del rango estable en el que surgió la civilización moderna. La humanidad ya ha superado 6 de los 9 límites planetarios.

Actualizando el estado del planeta

Las actividades humanas, como por ejemplo, la sustitución de la naturaleza por otros usos de la tierra, el cambio de la cantidad de agua en los ríos y en el suelo, la introducción de productos químicos sintéticos en el medio ambiente abierto y la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera, influyen en la interacción entre la vida y el clima terrestre y están impactando cada vez más a nuestro planeta y, por lo tanto, aumentando el riesgo de desencadenar cambios dramáticos en las condiciones generales de la Tierra.

Los sistemas de soporte vital de la Tierra han resultado tan dañados que el planeta está en jaque, advirtieron los científicos. Los límites planetarios son los límites de sistemas globales clave –como el clima, el agua y la diversidad de la vida silvestre– por los que la capacidad para mantener un planeta saludable se encuentra en peligro de zozobrar.

La situación es cada vez peor


Según la última investigación, la primera de los nueve límites planetarios, es el «primer control científico de la salud de todo el planeta» y evidencia que de los tres límites que quedan, dos más están a punto de romperse: : la contaminación del aire y la acidificación de los océanos. El único límite que parece salvarse de esta crisis antropogénica al planeta es el ozono atmosférico, después de que las medidas adoptadas en las últimas décadas para eliminar progresivamente sustancias químicas destructivas condujeran a la reducción del agujero de ozono.

El cambio climático está provocando efectos devastadores ya en nuestro planeta. Evitar el peor escenario es crucial si queremos garantizar un futuro seguro no solo para las generaciones del futuro, sino también para las del presente. La situación está cada vez peor y parece que se nos olvida que estos límites determinan el destino de nuestro planeta. Si la Tierra es incapaz de gestionar estos nueve límites, nuestro planeta podría dejar de ser un lugar tan seguro para la humanidad.

«Esta actualización del marco de límites planetarios encuentra que se transgreden seis de los nueve límites, lo que sugiere que la Tierra ahora está muy fuera del espacio operativo seguro para la humanidad», escribieron los autores del estudio.

La tendencia a una creciente transgresión de los límites es preocupante, afirma Katherine Richardson de la Universidad de Copenhague, y líder del equipo de trabajo. “Cruzar seis fronteras en sí mismo no implica necesariamente que se produzca un desastre, pero es una clara señal de advertencia. Podemos considerarlo como lo hacemos con nuestra propia presión arterial. Una presión arterial superior a 120/80 no es garantía de un ataque cardíaco, pero aumenta el riesgo de sufrirlo. Por eso intentamos bajarlo. Por nuestro propio bien (y el de nuestros hijos) necesitamos reducir la presión sobre estos seis límites planetarios”.

Ahora disponemos de métricas de todos los factores clave y, los científicos exponen que no basta con centrarse globalmente en el clima. El desarrollo de modelos del sistema Tierra que reproduzcan con precisión las interacciones entre fronteras, especialmente la integridad del clima y la biosfera, es una prioridad urgente, apuntan en su trabajo publicado en Science Advances.

Los modelos climáticos han sugerido que el límite seguro para el cambio climático se superó a finales de los años 1980. Desde 2015, los estados miembros de la ONU han acordado limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 °C y proteger la biodiversidad en el 30% de las áreas terrestres, marinas y de agua dulce del mundo. Pero, por el momento, los cambios son pobres, insuficientes, según denuncian muchas organizaciones medioambientales así como los científicos de la Comisión de la Tierra.

“Un mundo que se desarrolle dentro de límites definidos por la ciencia es la única manera de afrontar nuestra situación actual con riesgos crecientes y potencialmente catastróficos a escala planetaria. Ya lo reconocemos en el ámbito del clima, donde el acuerdo de París ha adoptado el límite climático planetario de mantener el límite de 1,5°C”, dijo Johan Rockström, exdirector del Centro de Resiliencia de Estocolmo, quien dirigió un grupo de 28 científicos de renombre para identificar los nueve procesos que regulan la estabilidad y resiliencia del sistema Tierra.

Los investigadores esperan que este nuevo estudio sirva como una llamada de atención al mundo y aumente la atención sobre la necesidad de limitar nuestros impactos en el planeta para preservar y proteger las condiciones de la Tierra que permiten que la humanidad prolifere.