¿Riesgo de tsunamis en México? Conoce señales, zonas vulnerables y qué hacer según CENAPRED para protegerte antes, durante y después.

Aunque solemos pensar en terremotos cuando hablamos de desastres naturales en México, el riesgo de tsunamis en México también existe, especialmente en nuestras costas del Pacífico. No son comunes, pero cuando se presentan, su impacto puede ser devastador. Un tsunami no es solo una gran ola: es una serie de fenómenos intensos y peligrosos. El Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) ha emitido recomendaciones clave para que estemos informados y listos, porque cuando se trata de desastres naturales, la preparación es la mejor defensa.
¿Qué tan probable es un tsunami en México?
La posibilidad de un tsunami en México es baja, pero no nula. ¿Por qué? Porque para que se genere un tsunami, generalmente se requiere un sismo submarino muy fuerte, usualmente de magnitud mayor a 7.5, con movimiento vertical del lecho marino. Y aunque México es sísmico, no todos sus sismos cumplen con esas condiciones.

Además, el océano Pacífico tiene zonas de subducción como la Placa de Cocos y la Placa de Norteamérica, lo que sí genera cierto riesgo. Sin embargo, la forma de nuestras costas y la dirección en que se mueven las placas reduce en parte la frecuencia de tsunamis destructivos.
Prepárate antes de que el mar ruga
¿Vives o vacacionas cerca de la playa? La preparación salva vidas. CENAPRED recomienda conocer las autoridades de Protección Civil locales y familiarizarte con las rutas de evacuación. Busca zonas seguras a más de un kilómetro de la costa y a 15 metros sobre el nivel del mar. Prepara una mochila de emergencia con lo esencial: radio portátil con baterías, linterna, botiquín, comida no perecedera, agua potable y copias de documentos importantes. No dejes esto para el último minuto; un tsunami no avisa con días de anticipación, y cada segundo cuenta.

Señales de alerta: el mar no miente
Un sismo fuerte en la costa, especialmente uno que te dificulte mantenerte de pie, es una señal de peligro. Pero hay un indicio aún más claro: si el mar se retira repentinamente, dejando la playa al descubierto, un tsunami está en camino. Esto no es una curiosidad para grabar con el celular; es una advertencia para correr. Aléjate de la costa de inmediato y dirígete a una zona elevada. Olvídate de recoger pertenencias; tu vida y la de tus seres queridos son lo primero. CENAPRED insiste: nunca te acerques a la playa a “ver” el tsunami. Las olas pueden parecer inofensivas al principio, pero su fuerza crece en minutos.
Durante el tsunami: calma y acción rápida
Si estás en la costa y sientes un sismo o ves el mar retroceder, no esperes una alerta oficial. Dirígete a una zona alta o, si no hay tiempo, sube al tercer piso de un edificio sólido que no esté dañado. Mantén la calma para evitar accidentes por pánico, como empujones o caídas. Si estás en una embarcación, aléjate mar adentro; cerca de la costa, el peligro es mayor. Evita usar vehículos para evacuar, ya que el tráfico puede convertirse en una trampa. Sigue las rutas de evacuación marcadas por las autoridades y no te detengas a observar.

Después del tsunami: cuidado con las réplicas
El peligro no termina con la primera ola. Los tsunamis son una secuencia de olas que pueden llegar durante horas. No regreses a la zona afectada hasta que las autoridades confirmen que es seguro. No consumas agua ni alimentos que hayan estado en contacto con el mar, ya que pueden estar contaminados. Reporta heridos a los servicios de emergencia y revisa tu vivienda por daños estructurales, como grietas en muros o columnas. Toma fotos y entrega la información a Protección Civil. Mantente informado a través de medios oficiales y evita difundir rumores que puedan generar pánico.
Por esta razón casi no hay tsunamis en México
A diferencia de países como Japón, Indonesia o Chile, México tiene ciertas “ventajas geográficas” que reducen la frecuencia de tsunamis devastadores:
La forma de la costa mexicana, con bahías y zonas montañosas, dispersa parte de la energía de las olas.
Las fallas sísmicas locales no siempre generan el tipo de movimiento vertical que causa tsunamis.
México cuenta con un sistema de monitoreo y alerta temprana que ha mejorado en las últimas décadas, gracias a instituciones como CENAPRED y el SSN (Servicio Sismológico Nacional).

Pero ojo: que sean raros no significa que no puedan ocurrir. México no es ajeno al poder del mar. Aunque los tsunamis aquí son poco frecuentes, cuando suceden, pueden cambiarlo todo. No se trata de vivir con miedo, sino de vivir informados. Saber cómo actuar puede ser la diferencia entre el caos y la supervivencia. Y tú, ¿sabrías reconocer las señales si el mar comenzara a retroceder?
Sorprendente erupción volcánica en Islandia deja fotografías increíbles
Ríos incandescentes de magma fueron captados atravesando el paisaje de Islandia, mientras columnas de gas de alzan por kilómetros.

El amanecer del miércoles 16 de julio de 2025 trajo consigo un espectáculo impresionante (y algo aterrador) en Islandia: una nueva erupción volcánica estalló sobre la fila de cráteres Sundhnúkur, al suroeste del país. En cuestión de minutos, una enorme fisura se abrió expulsando lava como una muralla de fuego, tras una intensa serie de sismos registrados por la Oficina Meteorológica de Islandia (IMO).
Las autoridades de Protección Civil islandesas compartieron imágenes aéreas impactantes del fenómeno: ríos incandescentes de magma atravesando el paisaje, mientras columnas de gas volcánico se alzan por kilómetros. Esta región, situada entre Stóra-Skógfell y Sýlingarfell, es conocida por su elevada actividad volcánica, y ya había sido escenario de otras erupciones en los últimos años.
Dos fisuras activas y una erupción que aún no se detiene
La primera fisura se abrió exactamente a las 3:56 a.m. hora local, pero las observaciones más recientes confirmaron que una segunda fisura también ha entrado en erupción. La principal alcanza unos 2.4 kilómetros de largo, mientras que la nueva se extiende por unos 500 metros. Aunque el evento no ha alcanzado aún zonas habitadas ni infraestructuras, su comportamiento sigue siendo monitoreado minuto a minuto.
A diferencia de otras erupciones recientes, esta ocurrió antes de que el magma alcanzara su punto máximo. Según explicó la IMO, solo dos tercios del magma acumulado bajo Svartsengi fueron liberados, lo que sugiere que el sistema volcánico todavía tiene energía almacenada y que no se puede descartar una intensificación.
Gases tóxicos y “cabellos de bruja”
Aunque la lava aún no amenaza poblaciones directamente, el viento ha transportado gases volcánicos hasta zonas pobladas, especialmente hacia el municipio de Reykjanesbær, donde se reportaron altos niveles de contaminación por dióxido de azufre (SO₂). Aunque los niveles ya han comenzado a descender, las autoridades recomiendan mantenerse alerta, ya que la exposición prolongada a este gas puede provocar dolor de garganta, irritación pulmonar y dificultades respiratorias, especialmente en personas con enfermedades preexistentes.

Pero hay otro peligro menos conocido y que ha sido reportado por la IMO: la formación de “cabellos de bruja”. Se trata de delicadas fibras de vidrio volcánico, creadas cuando la lava se enfría rápidamente y se estira con el viento. Estos filamentos son tan livianos que pueden viajar largas distancias, y aunque su nombre parezca fantasioso, pueden causar irritación en la piel, ojos y vías respiratorias si se entra en contacto con ellos. Las autoridades han instado a extremar precauciones en las áreas cercanas a la erupción.
Islandia: Un país sentado sobre fuego
Este evento es solo uno más en la larga lista de erupciones que ha vivido la península de Reykjanes, una región volcánicamente activa que ha entrado en una nueva fase desde 2021. En 2023, por ejemplo, se abrió una fisura de 4 kilómetros que expulsaba tanta lava que podía llenar una piscina olímpica cada 20 segundos.
Islandia, asentada justo sobre la dorsal mesoatlántica, es el resultado vivo de la actividad tectónica entre las placas de América del Norte y Eurasia. Sus más de 30 sistemas volcánicos activos convierten al país en uno de los puntos calientes del planeta.
¿Está en peligro la población?
Por ahora, no se ha reportado daño directo a viviendas o infraestructuras, y los flujos de lava se han mantenido en áreas controladas. Sin embargo, la experiencia demuestra que las erupciones pueden cambiar rápidamente, por lo que la vigilancia es constante.
El gobierno islandés mantiene activo un protocolo de protección civil, y ha emitido recomendaciones claras: evitar áreas cercanas a la fisura, monitorear los niveles de contaminación y estar atentos a cualquier cambio en la actividad sísmica. El país, famoso por su preparación ante eventos naturales extremos, cuenta con una de las redes de monitoreo volcánico más avanzadas del mundo.

Un espectáculo natural que fascina, pero también advierte
Para los islandeses, convivir con volcanes no es novedad. De hecho, muchos de ellos miran con asombro —y algo de orgullo— estos eventos que, aunque destructivos, son parte esencial del paisaje nacional. Sin embargo, cada nueva erupción es también un recordatorio del poder de la Tierra y de nuestra fragilidad frente a él.
