
El programa Artemis con el que la NASA volverá a poner misiones tripuladas sobre la superficie lunar, y eventualmente en Marte, mostrará a la humanidad cosas nunca antes vistas, según dijo este sábado en entrevista con EFE el nuevo jefe de astronautas de la agencia espacial estadounidense, Joseph Acabá.
«Este es un gran momento en la Historia, con el programa Artemis vamos hacer cosas que nunca se han hecho», dijo Acabá, que con su nombramiento dado a conocer el pasado 2 de febrero se convirtió en la primera persona de origen hispano en dirigir la Oficina de Astronautas del Centro Espacial Johnson en Houston (Texas).
Como responsable de gestionar los recursos y las operaciones de los astronautas, que actualmente suman unos 40, Acabá supervisará la selección de las tripulaciones de las próximas misiones Artemis, luego de que la primera de ellas regresara a la Tierra en diciembre pasado después de una misión de 25 días en la que orbitó la Luna.
«Aquellos que elijamos sabemos que harán un gran trabajo, no solo en la misión sino representando a los astronautas y a EEUU», aseveró Acaba, geólogo de profesión y que acumuló 306 días en el espacio desde que fue seleccionado por la NASA en 2004.
De cara a la Artemis 3, la primera que pondrá astronautas sobre la superficie lunar desde el fin del programa Apolo en 1972, la agencia espacial estadounidense busca conformar una tripulación diversa que incluya a la primera mujer y la primera persona de color que lleguen a la Luna.
El veterano astronauta, nacido en California en 1967 y de origen puertorriqueño, es consciente de la fascinación que suscitan los vuelos espaciales, que llevan a los estudiantes a «soñar en grande», y, en ese sentido, está convencido de que el deslumbramiento será mayor con las próximas misiones de Artemis, que «serán más grandes que cualquier otra cosa que hayamos visto antes»,
Durante su tiempo como astronauta Acabá realizó tres misiones espaciales, la primera de las cuales, la STS-119, fue en 2009 y a bordo del transbordador Discovery, con la que entregó a la EEl el cuarto par de alas de paneles solares y luego, una vez en el laboratorio orbital, realizó dos caminatas espaciales.
Sus dos siguientes misiones, en 2012 y 2018, fueron como ingeniero de vuelo a bordo de las naves espaciales rusas Soyuz para las expediciones 31/32 y 53/54 de la estación espacial.
Desde entonces este licenciado en Geología por la Universidad de California en Santa Bárbara ha prestado apoyo a la oficina de astronautas en diversas funciones, entre ellas la de director de operaciones en Rusia y jefe de la Oficina de Pruebas de Integración de Vehículos.
Señala que un requisito importante para ser astronauta es contar con una licenciatura en educación superior, la cual puede ser de un amplio espectro.